El origen de los problemas habrían surgido con la llegada de la pandemia y, hasta la fecha, aún no tienen soluciones.
Las miembros del taller femenino “Ángel Custodio” denunciaron este jueves la falta de gestión para finalizar la entrega de la sede social que se ubica en la villa Luis Gauna, del sector de Bucalemu, en la comuna de San Felipe, cuyo recinto hoy no cuenta con acceso a la red eléctrica, ni mucho menos al agua potable.
De acuerdo a la acusación, una miembro del grupo explicó a Mi Aconcagua que “cuando nosotros lo postulamos venía con luz y agua, porque es un proyecto de una sede de taller femenino”, destacó.
Agregó que “en el año de la pandemia llegó este proyecto aquí”. Y, luego, “cuando lo hicieron, cuando después vengo a ver y me dicen que venía sin luz y sin agua. No sé por qué sacaron la luz y el agua y dejaron solamente el container”.


En ese aspecto, la mujer sostuvo que “ahora tenemos un proyecto que se ha demorado años” en concretarse, mientras que en reunión con las autoridades “nos dan la respuesta toda correcta, pero de ahí queda todo en nada. Si nosotros no vamos cada tres meses, cada tres meses no tenemos información. Eso es lo fome”.
Actualmente, para paliar estos inconvenientes, las miembros del grupo acuerdan llevar agua a la sede en botellas y bidones para solventar el servicio higiénico y de alimentación, mientras que -de manera provisoria- una vecina les convida electricidad a través de un alargador que cruza el corredor del acceso al recinto.
Origen del problema
La situación que afecta al grupo de mujeres inició en el año 2019 con la llegada de la pandemia del COVID-19, lo que implicó que aumentaran las demoras de entregas de diferentes proyectos debido, justamente, al confinamiento.
Por eso, la participante del taller femenino indicó que “nosotros tenemos que hacer todas esas gestiones”, para que el municipio postule los proyectos. Inicialmente, la entrega de la sede consistía en el cierre perimetral, junto con la conectividad al suministro eléctrico y al agua potable.



No obstante, “el proyecto después fue desierto porque lo subieron dos veces a la plataforma y nadie lo tomó porque eran más de $9 millones y era en la pandemia, donde no había recursos”.
“Era todo más caro. Nos aumentaron a más plata y le pusieron más cosas, pero ahora todavía estamos esperando, porque tampoco ni siquiera se ha subido a la plataforma”, acusó.
Respecto de las soluciones, la vecina de Bucalemu manifestó que “hemos ido a la municipalidad a consultar. Ahí nos dicen que los proyectos vienen con observaciones”, que sería la principal causa que explique la demora.
“Estamos esperando que termine de corregir las observaciones, mandarlos a Santiago y en eso estamos ahora. Ahora todo es un asunto administrativo, totalmente”, cerró.